El nacimiento de Adrià

Tal día como hoy, un 8 de octubre de hace un año, a las 2.47 de la madrugada, le tenía en mis brazos…

Sobre las cinco y media de la tarde del día anterior, había tenido mi primera contracción. Me quede de piedra al tenerla, estaba en la cocina (limpiando, como no) y me dije: ¡Sí! ¡Es una contracción! Y me puse a saltar y a correr de felicidad por toda la casa (de aquella manera, gorda y pesada). Hacía cinco días que había salido de cuentas y tenía muchísimas ganas de que llegara el gran acontecimiento. Sigue leyendo