Birth Story, la galardonada película de Ina May sobre parto natural

“¿Cómo es que llegamos a temer tanto el parto?”. Con esta frase comienza la película Birth Story, un documental donde se hace un pequeño recorrido por la vida de Ina May -matrona, activista, autora de numerosas obras y directora de la casa de partos más famosa de Norteamerica- y donde se cuenta cómo La Granja (nombre de su casa de partos) llegó a ser un referente en la atención al parto natural y no intervenido en Estados Unidos.

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El nacimiento de Adrià

Tal día como hoy, un 8 de octubre de hace un año, a las 2.47 de la madrugada, le tenía en mis brazos…

Sobre las cinco y media de la tarde del día anterior, había tenido mi primera contracción. Me quede de piedra al tenerla, estaba en la cocina (limpiando, como no) y me dije: ¡Sí! ¡Es una contracción! Y me puse a saltar y a correr de felicidad por toda la casa (de aquella manera, gorda y pesada). Hacía cinco días que había salido de cuentas y tenía muchísimas ganas de que llegara el gran acontecimiento. Sigue leyendo

Master en 13 horas de atención al parto y nacimiento (o el día que más aprendí profesionalmente)

A mis 40 años, y con toda la sabiduría que nos da la vida, decidí parir a mi tercer hijo en casa. Respetaba los partos en casa pero nunca me había parecido la opción que yo elegiría, supongo que influida por mi formación (soy comadrona).
No recuerdo cómo surgió la idea, pero sí cómo se fue incrementando. Diez años atrás se me había extirpado la glándula tiroidea por un carcinoma papilar, de propina también se llevaron la paratiroideas. Esto significa que debo tomar tratamiento hormonal sustitutorio. Empecé a pensar en las pruebas a las que sin necesidad sería sometido mi hijo. Sigue leyendo

El embarazo y el parto de Leo

Primero voy a introducir un poco nuestra historia…
Ben es inglés, yo soy medio alemana, medio francesa, nacida en Mallorca. Nos conocimos en el 2006, al año se vino a vivir conmigo y al segundo año de relación comenzamos la reforma de una preciosa casa mallorquina en el campo, en la finca de mis padres. Dejamos nuestros trabajos (ambos del mundo del cine/audiovisual) y literalmente, con la ayuda de dos albañiles y mi padre, nos pusimos manos a la obra.
Después de un año, no sin pocas peleas ni lágrimas con mi santo padre, la casa estaba lista para entrar. Así estábamos, contentos, empezando a mudarnos, empezando a soñar con la idea de tener una familia, cuando nos dejamos ir… y al poco tiempo el test de embarazo dio positivo. Sigue leyendo