Denunciados a Asuntos Sociales por un diagnóstico errado

Nuestro hijo Leo nació el 21 de enero de 2010. A las cuatro semanas de vida le salieron unas ronchitas en las mejillas que nos decían que iban a desaparecer, pero en lugar de eso la piel del cuerpo estaba cada vez más seca. Con el paso de los meses la cosa no mejoraba, hasta que a los cinco meses el diagnóstico fue piel atópica. Entonces estábamos ya casi en verano y Leo había aprendido a rascarse y no lo podíamos dejar con brazos o piernas al aire porque se hacía sangre. Sigue leyendo

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